TRASTORNO POR ATRACÓN

Los atracones de comida están catalogados dentro de los trastornos de la conducta alimentaria y, como su nombre lo indica, son episodios en los cuales la persona come de manera descontrolada y mucho más de lo que realmente necesita para saciar su hambre. De hecho, en algunos episodios puede llegar a ingerir más de 5.000 calorías.

Un episodio de atracón se caracteriza por los siguientes elementos:

  • Ingestión en un periodo determinado de una cantidad de alimentos claramente superior a la que la mayoría de las personas ingerirían en un periodo similar en circunstancias parecidas.
  • Sensación de falta de control sobre lo que se ingiere durante el episodio.

Los episodios de atracones se asocian a tres (o más) de los siguientes hechos:

  • Comer mucho más rápidamente de lo normal.
  • Comer hasta sentirse desagradablemente lleno.
  • Comer grandes cantidades de alimentos cuando no se siente hambre.
  • Comer solo, debido a la vergüenza que se siente por la cantidad que se ingiere.
  • Sentirse luego a disgusto con uno mismo, deprimido o muy avergonzado.

Además, quienes padecen el trastorno experimentan un malestar intenso respecto a los atracones.

Diferencias entre trastorno por atracón y la bulimia

A diferencia de la bulimia, las personas que presentan un trastorno por atracón no suelen provocarse el vómito ni recurren a laxantes por lo que a menudo ganan mucho peso, llegando a padecer obesidad.

¿Cómo evitar los atracones de comida?

  • Comprende la naturaleza del problema. Los atracones de comida no implican simplemente un aumento de peso, sino que esconden un problema en el plano emocional.
  • Se ha apreciado que el trastorno por atracón está íntimamente vinculado con la tendencia al perfeccionismo. Muchas personas suelen buscar en los alimentos la satisfacción que no han hallado a lo largo de su jornada, sobre todo cuando las cosas les han salido mal porque han puesto el listón demasiado alto. De hecho, en la base de este trastorno también es común encontrar cuadros depresivos o ansiosos.
  • Come a lo largo del día, a menudo los atracones nocturnos son el resultado de haber pasado hambre durante el día. Por tanto, es importante que sigas una dieta saludable a lo largo de la jornada, lo ideal es que comas siempre a la misma hora y no dejes pasar más de 4 horas entre una comida y otra.
  • Cuando aparezca la tentación, haz algo. Cuando tengas ganas de comer, implícate en alguna actividad que te resulte placentera y que te demande cierto grado de concentración. Así desviarás tu atención de la comida.
  • Cuando sientas necesidad de comer, espera. Ponte una meta, como por ejemplo, comer después de 15 minutos. Poco a poco, ve aumentando el lapso de tiempo entre el momento en que aparece la compulsión y tu acción para satisfacerla.
  • Compra alimentos sanos. No tengas a mano los alimentos que más te tientan, cuando vayas a comprar, haz una lista de los alimentos saludables que necesitas y cíñete a ella.
  • Apuesta por alimentos picantes o por vegetales crudos. Los alimentos picantes actúan más rápido que el azúcar al enviar la señal de saciedad al cerebro. Además, ayudan a quemar calorías. Otra estrategia consiste en recurrir a los vegetales crudos, como las zanahorias y los rábanos, ya que el acto de masticar te ayudará a aliviar el estrés sin tener que consumir muchas calorías.
  • Aprende a descifrar las señales corporales. Concéntrate en las señales físicas que envía tu cuerpo, come con calma para que puedas disfrutar de cada bocado y notes cuando comienza la sensación de saciedad, que normalmente tarda unos 20 minutos en llegar al cerebro.
  • Recuerda que para evitar los atracones de comida no se recomienda que existan alimentos prohibidos, así no sufrirás la ansiedad por comer.