SÍNDROME ALCOHÓLICO FETAL

El síndrome alcohólico fetal hace referencia al conjunto de síntomas y afectaciones físicas, mentales y de crecimiento que se pueden presentar en un bebé cuando la madre consume alcohol durante el embarazo. Existe una alta prevalencia de Síndrome alcohólico fetal en niños y niñas adoptados sobre todo en Europa del Este.

Causas del síndrome alcohólico fetal

Cuando estás embarazada y bebes alcohol:

  • El alcohol ingresa a tu torrente sanguíneo, cruza la placenta y llega al feto en desarrollo.
  • Se concentra en la sangre del bebé en desarrollo en cantidades mayores que en tu cuerpo porque el feto metaboliza el alcohol más lento que el adulto.
  • El alcohol interfiere en el suministro de oxígeno y la nutrición óptima del feto en desarrollo.
  • La exposición al alcohol antes del nacimiento puede afectar el desarrollo de tejidos y órganos, así como provocar daño cerebral permanente en el bebé.

Síntomas:

Los bebés con síndrome de alcoholismo fetal tienen:

  • El labio superior muy delgado.
  • Un pliegue liso entre el labio superior y la nariz.
  • Ojos de tamaño inferior al normal.
  • La cabeza pequeña (refleja un menor desarrollo cerebral).
  • Retraso del crecimiento y desarrollo.
  • Problemas de succión y de sueño.

En cuanto al aspecto neurológico, los niños con síndrome de alcoholismo fetal pueden:

  • Sufrir retraso del desarrollo, tardan más en conseguir hablar, caminar, etc. que otros niños de la misma edad.
  • Tener problemas de comportamiento, como hiperactividad, incapacidad de concentración, retraimiento social, testarudez, impulsividad y ansiedad.
  • Dificultades de coordinación motora (pueden parecer torpes).
  • Tener dificultades para aprender (lectura, matemáticas, conceptos como tiempo y dinero), memorizar, oír y ver.
  • Dificultades para desplazar su atención de un tema a otro o para seguir varias instrucciones simultáneas.
  • Tener baja estatura y/o peso.
  • Tener discapacidad o coeficiente intelectuales bajo.

¿Tiene cura el síndrome alcohólico fetal?

Los trastornos del espectro alcohólico fetal duran toda la vida. No existe una cura para los trastornos del espectro alcohólico fetal, pero los estudios indican que los servicios de tratamiento de intervención temprana pueden mejorar el desarrollo del niño.

Hay muchas opciones de tratamiento, que incluyen medicamentos para aliviar algunos de los síntomas, terapias de conducta y aprendizaje, capacitación para los padres y otros enfoques alternativos. No existe un único tratamiento que sea adecuado para todos los niños. Los buenos planes de tratamiento incluirán una vigilancia atenta, seguimiento y cambios a medida que sea necesario.