PRIMEROS AUXILIOS PARA MASCOTAS

Tener conocimientos de primeros auxilios para mascotas puede suponer una diferencia entre la vida y la muerte de nuestro animal, hoy explicaremos como actuar en caso de asfixia y/o atragantamiento y en caso de pérdida de pulso.

Primeros auxilios para mascotas: La reanimación cardio pulmonar.

A las mascotas también se les puede practicar la RCP, y es muy similar a la humana. El procedimiento es el siguiente:

  1. Lo primero que debes hacer es comprobar su pulso, lleva tus dedos índice y medio a la cara interior de una de sus patas traseras, un poco más arriba de la rodilla, para localizar las palpitaciones de la arteria femoral. Mídelas durante 15 segundos al menos.
  2. Procede inmediatamente a revisar sus fosas nasales y la garganta. Extrae cualquier elemento que le esté bloqueando la entrada/salida de aire si lo hubiera.
  3. El tercer paso son las respiraciones artificiales. No olvides extender su cabeza y ponerla en línea con el cuello. En animales grandes la vía de insuflación es la nariz, y en pequeños, tanto la nariz como la boca.
  4. El paso final es comprimirle el pecho, aunque solo se realiza cuando no se detectan latidos en el animal. Acuéstalo recostado sobre su lado derecho dejando el izquierdo hacia arriba. En animales grandes, presiona firmemente entre las costillas en la caja torácica 15 veces seguidas, con cuidado de no romper ninguna costilla. Intercálalo con cinco respiraciones artificiales y no pares hasta que veas reaccionar a tu mascota o hayan transcurrido 20 minutos. En animales pequeños, la proporción es de 10 compresiones y tres respiraciones artificiales.

IMPORTANTE

  • Para perros más pequeños y gatos, las compresiones pueden ser realizadas con una mano envuelta alrededor del esternón, rodeando el corazón o con las dos manos en las costillas.
  • Para perros grandes, coloca las manos una encima de la otra.
  • Para cachorros y perros pequeños, coloca una mano o el dedo pulgar en el pecho.

Primeros auxilios para mascotas: atragantamiento o asfixia.

  • En perros:

  1. En caso de atragantamiento del perro, porque se haya tragado algo que esté obstruyendo su respiración, es necesario empezar por una búsqueda manual del objeto dentro de la boca. De todos modos, si el animal empieza a toser es indispensable dejarle hacerlo, siempre vigilando sus reacciones.
  2. Si el primer paso no funciona, una primera técnica es usar la fuerza de la gravedad. Coger al animal de las patas traseras y ponerlo boca abajo puede hacer que salte el objeto. Si no conseguimos tener éxito, es necesario probar una segunda técnica que consiste a dar 5 palmadas entre los dos hombros, que deben ser golpes secos.
  3. La última opción es iniciar la maniobra de Heimlich, como en las personas. Para ello, hay que colocar al perro lo más cerca posible del cuerpo y rodear su pecho con los brazos buscando la boca del estómago. Presionaremos con el puño o dedos (dependiendo del tamaño del animal) de manera firme un par de veces. Comprobaremos si ha salido el objeto y, si no es así, debemos hacer lo posible por llegar cuanto antes a un hospital veterinario.
  • En gatos:

  1. En caso de atragantamiento en un gato, es importante saber cómo actuar porque estos animales son más precavidos que los perros y no siempre es fácil acercarse a ellos para ayudarles cuando están nerviosos o necesitan nuestra ayuda.
  2. En caso de que el gato se haya tragado algún objeto, intentará vomitar de manera repetida, si además se le ha clavado algo en el interior, será difícil que nos deje mirar en la boca por lo que será mejor que acudamos al veterinario de urgencias.
  3. En el caso de que sea necesario, también es posible hacer una maniobra de Heimlich si algo le tapa las vías respiratorias e, incluso, llegado el caso, un masaje cardiorrespiratorio de urgencia.