OBESIDAD INFANTIL

La obesidad infantil es una enfermedad grave que afecta tanto a niños como a adolescentes, estos presentan un exceso de peso que está por encima de lo habitual con su estatura y edad.

Los niños obesos y con sobrepeso tienden a seguir siendo obesos en la edad adulta y tienen más probabilidades de padecer a edades más tempranas enfermedades no transmisibles como la diabetes y las enfermedades cardiovasculares.

Como saber si un niño tiene sobrepeso

Para determinar si un niño tiene sobrepeso o es obeso, los expertos comparan los niveles del IMC de niños de la misma edad entre sí. Se utiliza una tabla especial para decidir si el peso de un niño es saludable o no.

  • Si el IMC de un niño es superior al 85% (85 de 100) de otros niños de su edad y sexo, se considera en riesgo de tener sobrepeso.
  • Si el IMC de un niño es superior al 95% (95 de 100) de otros niños de su edad y sexo, se considera con sobrepeso u obeso.

Problemas que ocasiona la obesidad infantil

Entre los problemas y consecuencias que puede ocasionar la obesidad se encuentran:

  1. Problemas con los huesos y articulaciones.
  2. Problemas para el ejercicio de algún deporte u otro ejercicio físico debido a la dificultad para respirar y al cansancio.
  3. Alteraciones en el sueño.
  4. Madurez prematura, las niñas obesas pueden entrar antes en la pubertad, tener ciclos menstruales irregulares, etc.
  5. Hipertensión, colesterol, diabetes tipo 2 y enfermedades cardiovasculares.
  6. Desarreglos hepáticos.
  7. Desánimo, cansancio, depresión, decaimiento.
  8. Baja autoestima, aislamiento social, discriminación.
  9. Trastornos que derivan en bulimia y anorexia nerviosas.
  10. Problemas cutáneos.

Factores que favorecen la obesidad infantil

  • Pasar mucho tiempo en el sofá y tener poca o nula actividad física.
  • Excesivo aporte de proteínas (carne, pescado, embutido…) en la dieta diaria.
  • Consumo excesivo de las galletas o bollería a cualquier edad.
  • Dar de comer al bebé sin respetar/reconocer signos de saciedad: girar la cara, cerrar la boca, decir no con la cabeza, taparse la boca, llorar, gritar.
  • En los niños edad más avanzada no se debe sobornar u obligar para conseguir que coman más.
  • Tomar cereales azucarados para el desayuno de manera habitual.
  • Dosis excesivas de comida (que pueden comenzar con sobredosificación de biberones en el caso de no tomar lactancia materna) y animar a que acabe el plato.
  • Exceso de tiempo con pantallas tabletas, móviles, televisión ordenador, consolas.
  • Comer fuera de casa con frecuencia, ya que así se eligen pocas hortalizas, bebidas azucaradas en vez de agua, se comen más cantidades de alimentos menos saludables y se piden postres azucarados en vez de fruta.
  • Consumo habitual de bebidas azucaradas: lácteos y batidos azucarados o chocolateados, zumos (sean o no caseros), bebidas energéticas o refrescos.
  • Consumo habitual de bollería y aperitivos salados o snacks.
  • Dormir menos horas de lo aconsejado.
  • Comer deprisa, sin masticar y/o mirando pantallas.

Como prevenir la obesidad infantil

Es muy importante comenzar a combatir el sobrepeso desde el nacimiento inculcando hábitos de vida saludables en los niños desde que son muy pequeños. Siguiendo algunas pautas de conducta podemos evitar la obesidad de infantil en los niños.

  • Tienen que desayunar. Si tu hijo no desayuna, es más probable que tenga hambre durante la mañana y picotee otros alimentos con alto contenido en grasas y calorías que favorecen el aumento de peso.
  • Evita que coma bollos, chucherías a media mañana o durante la merienda. Son alimentos compuestos de azúcar y grasas saturadas, además de innumerables aditivos, aromas, colorantes, saborizantes…
  • Evita las comidas precocinadas o comidas rápidas. Hay que tener en cuenta que estos alimentos suelen ser muy energéticos y contener grandes cantidades de proteínas, grasas y colesterol, aumentando el riesgo de enfermedades cardiovasculares y de obesidad.
  • Aumenta el consumo de frutas y verduras. Se recomienda que tomen 5 raciones de fruta y verdura al día.
  • Es recomendable que todos hagáis 5 comidas al día. De esta manera, se distribuye la cantidad energética a lo largo del día, evitando que pasen muchas horas sin comer y que se coma a deshoras con picoteos.
  • Debemos evitar tanto premiar como castigar mediante alimentos. Si lo hacemos, ciertos alimentos serán considerados como elementos de premio (normalmente los más apetecibles y calóricos), y otros alimentos se considerarán un castigo (normalmente aquellos alimentos que menos gustan a los niños, verdura y fruta).