MASTITIS POR LACTANCIA

La mastitis por lactancia (aunque, también puede aparecer la mastitis en mujeres no lactantes) consiste es una inflamación de uno o varios nódulos de las glándulas mamarias, puede cursar con o sin infección y suele aparecer en los tres primeros meses de lactancia.

Tipos de mastitis

Se puede distinguir entre dos tipos diferentes de mastitis:

  1. La que es causada por una infección durante la lactancia (puerperal).
  2. La que se produce por la dilatación de los conductos mamarios, que se da generalmente en mujeres mayores de 40 años.

Causas de la mastitis por lactancia

Las causas de la mastitis pueden ser varias:

  • Hay leche retenida en la mama.
  • Debido a una obstrucción del conducto mamario si la mama no se vacía en cada toma.
  • Producida por una infección bacteriana en la mama. Las bacterias pueden acceder a través de una grieta en la piel del pezón, por una abertura en el conducto mamario o generarse en el caldo de cultivo que es la leche estancada.

Síntomas de mastitis por lactancia

 Los síntomas más frecuentes son los siguientes:

  • Fiebre de más de 38,5 º, acompañada de temblores y debilidad.
  • Inflamación, calor, dolor y enrojecimiento en una zona del pecho, generalmente solo en uno.
  • Síntomas parecidos a los de una gripe, como dolores articulares, astenia, náuseas…
  • Irritaciones, grietas o lesiones en el pezón(no en todos los casos).

¿Cómo mejorar la mastitis por lactancia?

  1. No se debe aplicar calor, está demostrado que dispara el crecimiento bacteriano y puede por lo tanto empeorar la situación.
  2. Se aconseja no cesar la lactancia, porque el vaciamiento del pecho ayuda a superar la obstrucción de los conductos glandulares.
  3. Masajear la zona durante unos tres minutos, con un cepillo de pelo de bebé o de dientes suave, con movimientos redondos, y en dirección al pezón.
  4. Puede estar indicado el tratamiento con probióticos específicos para la lactancia. Consulta con tu comadrona u otro profesional especializado en lactancia.
  5. Colocar al bebé a mamar, de manera que la barbilla quede justo encima, o por lo menos en dirección a la obstrucción. Esto se hace porque la zona de pecho que queda mejor drenada es la que queda situada bajo la barbilla del bebé. Si te queda una mano libre, masajea la zona en redondo y hacia el pezón, mientras el niño mama.