LA GERASCOFOBIA

La gerascofobia es un tipo de fobia especifica que se caracteriza por un miedo irracional a envejecer.

La gerascofobia es una patología que se incluye dentro de los trastornos de ansiedad. De esta manera, las personas que lo padecen experimentan un miedo excesivo y persistente ante los cambios que sufren por el pasar del tiempo.

Causas de la Gerascofobia

Esta fobia empieza a desarrollarse a mediados de los treinta, cuando señales de la edad (como las arrugas) empiezan a aparecer. Al ser consciente de estos cambios, la persona que sufre esta fobia empieza a sufrir de ansiedad.

Parece ser que los factores externos como las imágenes que se muestran en los medios de comunicación o el valor cultural de la juventud son causantes de las creencias irracionales de las personas que la padecen. Por otro lado, es posible que esta fobia se dé por un hecho traumático ocurrido en el pasado. Por último, también se puede desarrollar esta condición por el miedo a estar solo y/o indefenso en los últimos años de vida.

¿Qué personas son mas predispuestas a padecerla?

  • Personas que, por su profesión o experiencias, han vivido muy focalizadas en algunas características propias de la juventud como, por ejemplo, modelos, actores, etc. O, también, personas muy expuestas a la crítica social y el juicio ajeno, como famosos, presentadores, etc.
  • Personas que, por determinadas circunstancias, han estado muy dedicadas a lo largo de su vida a cuidar su aspecto físico y la apariencia ante los demás.
  • Personas que, en algún momento de su vida, se han visto expuestas a algún acontecimiento difícil o traumático, que los haya llevado a relacionar la vejez con alguna experiencia desagradable.
  • Tras la gerascofobia también puede esconderse una insatisfacción vital por no haber podido conseguir determinados objetivos o proyectos vitales significativos, junto a la sensación de haber perdido los años “más productivos o mejores” de la vida.
  • Otro facilitador que puede desencadenar el miedo a envejecer se puede dar al entrar en contacto con personas mayores y percibir los aspectos más negativos o vulnerables de ese momento vital.
  • Todo ello, unido a características de personalidad como la inseguridad, una pobre autoestima, la fragilidad o la dependencia, puede también facilitar el desarrollo de esta patología.

¿Cómo evitar la Gerascofobia?

Siempre y cuando esta afección no sea tan grave como para solicitar la intervención de un profesional médico, es bueno tomar una serie de medidas que nosotros mismos podemos seguir para evitar ese miedo a envejecer.

  • Si tenemos pánico a la posibilidad de sufrir ciertas enfermedades neurodegenerativas, lo mejor es no dejar nunca de ejercitar nuestro cerebro.
  • Llevar a cabo una vida saludable con relación a la alimentación, el ejercicio físico, el rechazo al tabaco y el alcohol, así como seguir nuestras citas médicas de forma regular.
  • Si lo que nos preocupa es la soledad, debemos cuidar y mantener el vínculo con la familia y las amistades, además de participar en programas y actividades para no quedarnos en casa.
  • Si esa ansiedad viene acompañada de problemas de inseguridad o autoestima, es importante recurrir a un profesional para canalizar esos miedos y que nos ayude a restar importancia a todo lo relacionado con el aspecto físico.
  • Finalmente, debemos mantener una actitud positiva ante el paso del tiempo y saber apreciar todo lo bueno que nos espera en esta nueva etapa de la vida.