EL HERPES ZÓSTER

El herpes zóster es una enfermedad viral que a menudo empieza con una ligera fiebre, cansancio y dolores en una zona limitada de la piel. Sólo después se desarrollan en la zona de cadera, vientre o la baja espalda unas pústulas llenas de líquido. El nombre de herpes zóster se refiere a estas pústulas, que se extienden, generalmente en un lado, como un cinturón alrededor del cuerpo.

Coloquialmente se llama culebrilla o fuego de San Antonio. Está producido por el mismo virus que la varicela, siendo una reactivación de éste a nivel de los ganglios nerviosos donde permanece en estado latente para irrumpir en determinadas circunstancias de salud en forma de herpes zóster.

¿Qué factores de riesgo existen con el herpes zoster?

Tienen más probabilidades de desarrollar herpes zóster:

  • Las personas mayores:

Con el paso de los años, el sistema inmunológico se debilita y aumenta la dificultad del organismo para hacer frente a las infecciones. A partir de los 70 años, la incidencia del herpes zóster alcanza su punto máximo, para descender algo entre los octogenarios.

  • Tener el sistema inmunológico deprimido:

Puede ser el caso de personas infectadas por VIH, afectadas por tumores que produzcan alteraciones del sistema inmune, así como las que se sometan a quimioterapia o radioterapia para combatir un cáncer o personas trasplantadas que sigan un tratamiento farmacológico para evitar el rechazo. También es frecuente apreciar casos entre personas con la inmunidad en buen estado, pero en situaciones de debilidad o de cansancio.

¿Hay que ir al médico por un herpes zoster?

Consulta con el médico de inmediato si sospechas que padeces herpes zóster, pero, en especial, en las siguientes situaciones:

  • El dolor y la erupción cutánea aparecen cerca de un ojo. Si no se trata, esta infección puede provocar daño permanente en el ojo.
  • Tienes 60 años o más, ya que la edad aumenta significativamente el riesgo de tener complicaciones.
  • Tú o alguno de tus familiares tienen un sistema inmunitario debilitado (debido a cáncer, medicamentos o una enfermedad crónica).
  • La erupción cutánea es generalizada y dolorosa.

Algunos consejos para mejorar el herpes zóster

Estos consejos no substituyen al tratamiento médico que recete el doctor:

  1. La ducha es preferible al baño:
    Con el baño existe el riesgo de una invasión bacteriana de las zonas de piel afectadas.
  2. No usar jabón o gel de ducha perfumados:
    Pueden irritar la piel, por esto se recomienda excluir las zonas de piel infectadas.
  3. Deje que el aire toque su herpes zóster. A los virus no les gusta la sequedad
  4. Nada de cremas o polvos:
    Si su médico no le ha prescrito pomadas especiales, debería prescindir de cremas o polvos en las zonas de piel afectadas.
  5. Ropa cómoda:
    Lleve ropa cómoda que no se ajuste al cuerpo, ya que las zonas de piel afectadas son muy sensibles al roce. Deje que el aire toque su piel, a los virus no les gusta la sequedad.

Higiene:
Al lavar su ropa se mata el virus, no hay que observar especiales medidas de precaución.